14 empresas se unen para pedir al Gobierno que a partir de 2035 solo se vendan coches de cero emisiones

6 mayo, 2022 | Noticias,

La Agencia Internacional de la Energía recomienda que los vehículos de combustión interna se eliminen  de las grandes ciudades para 2030 y que se prohiba su venta a partir de 2035.

 

El pasado mes de julio, la Comisión Europea presentó el paquete legislativo Fit for 55 con la pretensión de actualizar la normativa europea para hacerla compatible con el Pacto Verde Europeo y limitar el calentamiento global a 1,5 grados de temperatura media global en comparación con los niveles preindustriales. El sector del transporte sigue siendo el mayor emisor de gases de efecto invernadero y, en España, la carretera representa más del 90% de las emisiones de este. Para poner fin a esta situación, una de las propuestas clave del paquete es la de aumentar la ambición de los estándares de reducción de emisiones de CO2 para coches y furgonetas, alcanzando el 100% de la reducción de emisiones en el año 2035. Esto supondría de facto poner fin a la venta de vehículos de gasolina, diésel, gas e híbridos – incluidos enchufables – para vender exclusivamente vehículos eléctricos puros.

Cada vez más organismos internacionales de renombre están reclamando que se lleve a cabo esta medida para poder hacer frente a la crisis climática. La Agencia Internacional de la Energía recomienda que los vehículos de combustión interna se eliminen gradualmente de las grandes ciudades para 2030 y que se prohiba su venta a partir de 2035, además de restringir el acceso a los centros de las ciudades. Y, también, la Organización de las Naciones Unidas se ha sumado a esta petición, pidiendo a los países desarrollados tomar la delantera en la urgente reducción de emisiones contaminantes, dando así ejemplo a los que están en vías de desarrollo, y terminar con el uso de combustibles fósiles. Y no solo organismos, sino también empresas del sector y gobiernos apoyan políticas en esta dirección.

Empresas firmantes

  • Acciona
  • AELEC
  • Anthesis Lavola
  • BlaBlaCar
  • Bolt
  • Cabify
  • EasyCharger Spain
  • Familia Torres
  • Free Now
  • Iberdrola
  • Leaseplan
  • Revoolt
  • ProEco Transport
  • Uber España

 

Ante este contexto, diversas empresas españolas, en las que se incluye Anthesis Lavola, se han suscrito un llamamiento a la Ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, pidiéndole que España demuestre su compromiso con la sostenibilidad y apoye la propuesta de la Comisión Europea. Este llamamiento ha sido promovido por las entidades sociales y medioambientales ECODES, Fundación Renovables y Transport & Environment, fundamentado con datos recientes que avalan la necesidad de esta medida y su viabilidad. Para esta fecha, fabricar coches y furgonetas eléctricas resultará mucho más barato que sus homólogos de combustión interna. Y también serán más baratos para los ciudadanos y empresas, por lo que esta medida no penalizará de ningún modo a la sociedad. Al contrario, servirá para mejorar la calidad del aire en las ciudades y la salud de sus ciudadanos, y reducirá enormemente las emisiones contaminantes a la atmósfera, evitando el sinfín de externalidades negativas asociadas a estas.

España tiene la oportunidad de demostrar su liderazgo en la transición ecológica, justa e inclusiva, y de asegurar un futuro sostenible y verde para el país, con un planeta sano, una economía reforzada y una mayor calidad de vida para los españoles y las próximas generaciones. Para ello es el momento de enviar mensajes claros, tanto a los niveles públicos como a los diferentes sectores económicos y productivos, y a la ciudadanía. Desde la sociedad civil y el sector privado reclamamos que se aproveche esta oportunidad para cimentar las bases de ese futuro.

 

Zonas de Bajas Emisiones: la herramienta para mejorar la salud y la calidad del aire en las ciudades

11 marzo, 2022 | Reflexiones,

Ideas destacadas:

  • Actualmente hay más de 250 Zonas de Bajas Emisiones implementadas en Europa.
  • La Ley 7/2021, supondrá la creación de ZBE en como mínimo 149 ciudades (con una población de 25 millones de habitantes).

 

Las ciudades concentran buena parte de las actividades económicas, sociales y cotidianas, hecho que a menudo comporta una intensa movilidad tanto de personas como de mercancías. El modelo de movilidad actual (muy basado en el uso del coche o motocicleta) genera una gran cantidad de emisiones de contaminantes en la atmósfera (material particulado, dióxido de nitrógeno…), las cuales tienen un impacto muy negativo sobre la salud de las personas.

Para resolver esta problemática, las administraciones públicas están implementando actuaciones para mejorar la calidad del aire y la vida de la ciudadanía en los núcleos urbanos más vulnerables, entre las que hay la implementación de Zonas de Bajas Emisiones (o ZBE).

Una ZBE es:

  • Una zona físicamente delimitada, con unos límites claros y comprensibles para las personas usuarias.
  • Que incorpora los viales más congestionados así como buena parte de la población y los equipamientos más sensibles.
  • Donde se aplican restricciones de acceso de vehículos según sus emisiones contaminantes (generalmente vinculadas al distintivo emitido por la DGT).
  • Dispone de mecanismos para facilitar el cumplimiento de la ZBE (cámaras y mecanismo de control y aplicar un régimen sancionador).

 

Con la aprobación de la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética, todos los municipios del Estados Español con más de 50.000 habitantes (y también los municipios de más de 20.000 habitantes que superen los valores límite de calidad del aire) deben establecer una ZBE no más allá del año 2023.

La aplicación de ZBE se tiene que traducir en beneficios para la ciudadanía vinculados a:

  • Una disminución de la congestión (menos tráfico rodado).
  • Moderar las emisiones de contaminantes a la atmósfera.
  • Reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.
  • Minimizar la contaminación acústica.

Ampliar el teletrabajo permitiría reducir la contaminación hasta un 10%

6 octubre, 2021 | Noticias,

Un estudio del ICTA-UAB en el que hemos colaborado analiza diferentes propuestas de implantación del teletrabajo a partir de datos de movilidad y calidad del aire en Barcelona obtenidas durante el confinamiento.

Artículo de Badia, A., Langemeyer, J., Codina, X. et al. ‘A take-home message from COVID-19 on urban air pollution reduction through mobility limitations and teleworking’. Publicado en ‘Nature’, via Universitat Autònoma de Barcelona 

Implantar el sistema de teletrabajo dos, tres y cuatro días en la semana permitiría reducir los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), el principal contaminando relacionado con las emisiones tráfico, en un 4%, un 8% y un 10%, respectivamente. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) a partir de los datos obtenidos de un modelo de calidad del aire junto con las medidas de las estaciones XVPCA (Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica) registradas en el área Metropolitana de Barcelona (CON) durante el periodo de restricción obligada de la movilidad por el confinamiento por la COVID-19.

Las restricciones de movilidad por la pandemia han obligado a muchas personas a trabajar desde casa, incrementando así el teletrabajo y mejorante la calidad del aire en las ciudades. Partiendo de esta situación excepcional, los investigadores del proyecto URBAG del ICTA-UAB han realizado un estudio piloto a gran escala que permite reflexionar sobre las lecciones aprendidas durante el confinamiento en términos de reducción de la contaminación del aire.

Teniendo en cuenta que el 85% de los trabajadores del CON se dedica al sector servicios y que cerca del 40% del tráfico de vehículos personales está relacionado con el trabajo, los investigadores plantearon tres escenarios sociolaborales diferentes en base a la implantación de dos, tres o cuatro días semanales de teletrabajo, y estudiaron los cambios en la contaminación con un modelo de calidad del aire para cada uno.

El primer escenario plantea un aumento del teletrabajo a dos días en la semana, el que permitiría reducir las emisiones contaminantes relacionadas con el tráfico en un 5% y, con ellas, los niveles de NO2 en un 4%. Este escenario supone una disminución de los desplazamientos laborales del 12,5%, si el 20% de los trabajadores del sector servicios se acogiera a esta opción. Un segundo escenario consistente en tres días de teletrabajo permitiría reducir las emisiones en un 10% y los niveles de NO2 en un 8%, reduciendo los desplazamientos vinculados al trabajo en un 25%. Para lo cual, el 30% de los empleados del sector servicios tendría que acogerse a esta opción. Un tercer escenario permitiría reducir en un 15% las emisiones del tráfico y, consiguientemente, los niveles de NO2 en un 10%. Para lo cual, el 40% de los empleados del sector servicios tendrían que teletrabajar cuatro días en la semana, reduciendo así sus desplazamientos en un 37,5%.

La investigación se diseñó en colaboración con el equipo de Anthesis Lavola, empresa con amplia experiencia en planificación de movilidad urbana y sostenible, y en base a los informes de movilidad publicados por la Autoridad del Transporte Metropolitano del área de Barcelona.

Nuestra aportación al estudio

Durante el periodo de desescalada que vivimos el verano pasado, el equipo de Ciudad y Territorio recibió una propuesta del Grupo de Investigación Sostenipra de la Universitat Autònoma de Barcelona, donde les invitaban a participar en una pequeña investigación sobre teletrabajo y calidad del aire, con la idea de poder aprovechar la situación vivida raíz de la COVID-19 a modo de prueba piloto. Desde Anthesis Lavola, por nuestra pericia en el ámbito de la movilidad, principalmente hemos aportado reflexiones y nociones metodológicas en la hora de definir posibles reducciones de movilidad rodada asociadas a diferentes escenarios de implementación tanto del teletrabajo como otras estrategias de “despresencialización”.

Los resultados del estudio muestran que intensificar el teletrabajo a 2, 3 y 4 días por semana permitiría reducir las concentraciones de NO2 en un 4%, un 8% y un 10% respectivamente. Hay que tener en cuenta que el NO2 (dióxido de nitrógeno) es de uno de los principales contaminantes atmosféricos asociados a la movilidad y que presenta importantes efectos sobre la salud de las personas.

El estudio es de interés porque contiene un análisis de las consecuencias reales en términos de calidad del aire de los cambios de los patrones de movilidad impuestos por la emergencia sanitaria. Además, lo entendemos como una herramienta muy valiosa a la hora de defender medidas relacionadas con la reducción de la movilidad por razón de trabajo, que hasta ahora se justificaban con modelos teóricos, pero para las que ahora disponemos de datos reales.