La cara humana del cambio climático

26 octubre, 2021 | Reflexiones,

Tenemos que trabajar conjuntamente para que las personas más vulnerables de aquí y de todo el mundo puedan sobrevivir y adaptarse al cambio climático

Este 25 de septiembre se cumplieron seis años desde que la ONU adoptaba la Agenda 2030, posiblemente el plan de acción más ambicioso para poner el desarrollo sostenible en el centro de nuestras decisiones, como gobiernos, organizaciones y ciudadanía.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y sus metas se han convertido en un elemento tangible para hacer de este compromiso común y universal una realidad, una oportunidad en forma de objetivos para las personas y el planeta. Así, en el contexto de las organizaciones, los ODS se han transformado en un marco de referencia, siendo un 43% de las compañías que ha decidido integrarlos dentro de la cultura corporativa, según el informe Contribución de las empresas españolas a la estrategia de Desarrollo Sostenible 2030.

Las consecuencias son evidentes. El compromiso empresarial con el desarrollo sostenible ayuda a impulsar el liderazgo y la transparencia, permite identificar riesgos y oportunidades empresariales, aumentar la confianza entre todas las partes interesadas, además de mostrar al mundo la interrelación existente entre la empresa, la sociedad y el planeta.

Otro punto de importancia en la actualidad es que el 44% de las organizaciones afirma que la implementación de la Agenda 2030 ayuda a ser más resilientes ante futuras crisis. Y la crisis de la Covid-19 es una muestra de cuán necesaria es una cultura corporativa alineada a las necesidades de su entorno: para las personas que la forman, para la sociedad a la que sirve, para los recursos naturales con que opera y para la economía a la que aporta.

Y ya entrados en la Década para la acción, los resultados muestran cómo de persistentes pueden ser los retos si no se toman acciones firmes y concretas, tal como nos ha demostrado la crisis climática. El mismo informe expone que el ODS 13, Acción por el clima, que busca adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos, es uno de los objetivos más importantes para las compañías. Sin embargo, la brecha entre el compromiso y la implementación de medidas sigue sin ser evidente. El último informe del IPCC señala que, sin reducciones drásticas en los gases de efecto invernadero, será imposible limitar el calentamiento global a 1,5ºC, tal como pedía el Acuerdo de París.

La acelerada crisis climática vivida en tiempos de pandemia ha sacado la cara más humana de los actuales y potenciales riesgos del planeta. Sólo durante el 2020, 30,7 millones de personas migraron por las consecuencias climáticas, el 94% de la población española se vio expuesta a la contaminación del aire con unos límites superiores a los recomendados por la OMS.

Y es que, el cambio climático es algo que debemos abordar conjuntamente. Aunque todas y todos estamos expuestos a la crisis climática, ésta tiene efectos devastadores sobre las personas y países más pobres, tal y como explica Oxfam Intermón en su última campaña Plántate, en la que ponen de manifiesto que quienes menos contribuyen al cambio climático son quienes más sufren sus efectos en forma de inundaciones, sequías prolongadas o huracanes.

Debemos trabajar conjuntamente para que las personas más vulnerables de aquí y de todo el mundo puedan sobrevivir y adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que debemos exigir una reducción significativa de emisiones de carbono, así como una economía transformadora en forma de políticas públicas que permitan poner en el centro a las personas y al planeta.

La protección del planeta no es el deber de unos pocos, es una demanda colectiva. Hablar de salud del planeta es hablar de la salud de quienes lo habitamos.

Artículo conjunto con:

El desafío de implementar la sostenibilidad en la cadena de suministros

25 octubre, 2021 | Reflexiones,

El auge de la sostenibilidad empresarial y a lo largo de la cadena de suministros ha hecho que se desarrollen regulaciones e iniciativas sostenibles.

La gestión de la cadena de suministros, en sus inicios, se basaba fundamentalmente en la reducción de costes en materias primas y logística. Más adelante se introdujo el concepto de calidad, donde se tenía en cuenta la cadena de valor y, por ende, la respuesta del cliente o consumidor ante un determinado proceso de aprovisionamiento y operaciones. Pero es sin embargo hasta hace unas décadas que la gestión de la cadena de suministros ha empezado a introducir conceptos ESG (ambientales, social y de gobierno), también denominados TBL por sus siglas en inglés (triple bottom line).

Temas relevantes y de talla mundial como el cambio climático o el esclavismo moderno, por poner unos ejemplos, han dado lugar a situaciones que han impulsado a la sociedad empresarial a interesarse en la sostenibilidad. No solo en sus operaciones sino a través de sus proveedores hasta “tier-n”, garantizando de esa manera que su producto o servicio final sea de calidad y cumpla desde su estado más inicial con principios y requerimientos mínimos a nivel ambiental, social y de gobierno.

Esta transición ha ido evolucionando a lo largo de los años, gracias a casos de éxito recientes que demuestran que la implementación de la sostenibilidad en cadena de suministros viene acompañada de reducción de costes y riesgos a mediano y largo plazo e, incluso, reducción de costes en poco tiempo, en temas específicos como energía, agua y determinadas materias primas. Sin contar con el impacto en la huella de carbono, pues al implementar aspectos de sostenibilidad en la cadena de suministros se garantiza que exista un impacto inmediato y positivo frente a problemáticas internacionales tales como el cambio climático.

El auge de la sostenibilidad empresarial y a lo largo de la cadena de suministros se ha debido igualmente a presiones sociales y ambientales, ante el inminente conflicto creado cuando la reducción de costes prevalece, y ha hecho que gobiernos y organizaciones internacionales desarrollen regulaciones e iniciativas en materia de sostenibilidad empresarial. Esto ha estimulado la inclusión de la sostenibilidad como eje transversal en la gestión de la cadena de suministros, tanto en empresas como en los requerimientos de inversores y otros grupos de interés.

Para que la gestión de la cadena de suministro esté alineada con los compromisos nacionales y globales, como los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), es imperante la implementación de objetivos organizacionales claros que aporten a las metas. Es así como las empresas pueden contribuir a los ODS, especialmente a los objetivos 8 (trabajo decente y crecimiento económico) y 12 (producción y consumo responsable). Pero también existen varias acciones que se pueden aplicar para los objetivos 5 (igualdad de género), 10 (reducción de las desigualdades) y 11 (ciudades y comunidades sostenibles). Con un planteamiento adecuado de los objetivos y la propuesta de acciones conjuntas con la sociedad se pueden lograr estas metas.

Dentro de las exigencias reglamentarias se encuentran la ley de esclavitud moderna de Reino Unido, la ley de due diligence de Francia, la reciente ley de due diligence en trabajo infantil en Alemania, el reglamento marco para facilitar las inversiones sostenibles, estándares como la ISO 20400:2017 en compras sostenibles, y otras innumerables iniciativas. Una de estas son los mencionados ODS.

Sin embargo, las empresas aún se enfrentan al desconocimiento o bien a complicaciones en el momento de implementar la sostenibilidad en la cadena de suministros. Dentro de los temas que han causado más complicaciones a nivel empresarial, según Syed Abdul and all [1], se encuentran el compromiso de los proveedores, la participación de la alta dirección y los sistemas de medición, así como la planificación estratégica [2] y [3]. Por este motivo, Anthesis Lavola ve la necesidad de apoyar a las empresas para mejorar la sostenibilidad de la cadena de suministro, apoyando las diferentes industrias en su diagnóstico e identificación de las mejores prácticas.

Anthesis Lavola ve la necesidad de apoyar a las empresas para mejorar la sostenibilidad de la cadena de suministro.

Ampliando sus servicios, Anthesis Lavola presenta unas fases para la implementación de la sostenibilidad en la cadena de suministros. Se parte de un análisis o diagnóstico de la situación actual de la cadena de suministros, el cual depende de las características de la empresa y sus proveedores, además del tamaño, la industria y sobre todo el nivel de riesgo de ESG.  El riesgo ESG puede proceder del país de origen, de la industria o de la situación particular de la empresa proveedora. Se realiza un diagnostico a través de benchmarking y un macro análisis de riesgos, con el objeto de segmentar la cadena de suministro, basados en metodologías Agile.

En la implementación de la sostenibilidad en la cadena de suministros, después del diagnóstico, las empresas deben tener un mecanismo de gobernanza capaz de responder al impacto y permitir las acciones y reacciones ágiles. Es así como la fase inicial y la creación de políticas, el código ético de los proveedores y el plan estratégico en compras son parte fundamental de la gobernanza empresarial.

La implementación y puesta en marcha incluye la selección, homologación y evaluación de proveedores basados en el principio que la sostenibilidad en la cadena de suministros es sinónimo de la transparencia de la información a través de la cadena de valor. En esta fase se aboga por la estandarización de procesos, la priorización del desarrollo de proveedores y la selección de proveedores responsables.

Como último paso en el acompañamiento empresarial, Anthesis Lavola propone el apoyo, monitoreo y control. Para lograr un seguimiento adecuado y más profundo es necesario un análisis de datos e información más ágil, así como la toma de decisiones acordes con las fases anteriores, donde existan procesos y herramientas de identificación del riesgo y aprovechamiento de oportunidades de alianzas.

El camino aún es largo hasta poder garantizar la transparencia y trazabilidad de los productos desde su origen, pero los avances han sido significativos y muchas empresas han emprendido este camino, llegando cada vez más profundo en los eslabones de la cadena de suministros. Por esta razón seguiremos mejorando la oferta de consultoría empresarial, para apoyar a las empresas en su implementación.


[1] Syed Abdul Rehman Khan, Zhang Yu, Heris Golpira, Arshian Sharif, Abbas Mardani, A state-of-the-art review and meta-analysis on sustainable supply chain management: Future research directions, Journal of Cleaner Production, Volume 278, 2021, 123357, ISSN 0959-6526, https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2020.123357. (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0959652620334028)
[2] R. Dubey, A. Gunasekaran, S.J. Childe. The design of a responsive sustainable supply chain network under uncertainty Int. J. Adv. Manuf. Technol., 80 (1–4) (2015), pp. 427-445
[3] Close B. Keating, A. Quazi, A. Kriz, T. Coltman. In pursuit of a sustainable supply chain: insights from westpac banking corporation Supply Chain Manag.: Int. J., 13 (3) (2008), pp. 175-179. Cross Ref View Record in Scopus Google Scholar.

Artículo de

Una jornada para acercarse a los ODS

30 septiembre, 2021 | Noticias,

 

Coincidiendo con la celebración de la Semana Europea del Desarrollo Sostenible, el Recinto Modernista de Sant Pau, en Barcelona, ​​organiza, con la colaboración de diferentes entidades, una jornada lúdica y familiar. A Anthesis Lavola participamos con un taller por la Diputación de Barcelona.

La Jornada ‘San Pau y los ODS‘, que se celebra el próximo 3 de octubre, propone disfrutar de una serie de talleres, juegos y actividades para todos los públicos, en torno a la Agenda 2030 de Naciones Unidas. El objetivo de las propuestas es trabajar conjuntamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y acercarlos a la realidad de la ciudadanía.

La Diputación de Barcelona, ​​como entidad que participa en la Jornada, confió al equipo de consultoría educativa de Anthesis Lavola el diseño, programación y dinamización de la actividad ‘Los retos de los ODS’. Consiste en un juego de pistas a través de nuestro aplicativo Itinerapp®. La Diputación de Barcelona tiene un firme compromiso con la Agenda 2030 y los ODS, y es por eso que impulsa iniciativas para su implementación en los diferentes ámbitos (institucional, gobiernos locales, ciudadanía, etc.) en toda la red de municipios de la demarcación de Barcelona.

 

Pensada para grupos familiares de hasta cuatro personas, durante el juego los equipos deberán resolver 5 minijuegos que se relacionan con las 5P (Personas, Planeta, Progreso, Paz, Pertenencia) que agrupan los diferentes diecisiete ODS. A través de códigos QR, dispuestos sobre un mapamundi, se podrá acceder a la Itinerapp® y cuando los equipos resuelven los juegos reciben pistas para abrir el candado de un cofre que contiene el reto final. Superar el reto dará pie a que los participantes expresen un compromiso hacia los ODS.

Para la jornada, el equipo de educación dinamizará el juego con una persona experta en educación ambiental y facilitación de actividades familiares. Los equipos podrán jugar de manera autónoma, siguiendo las instrucciones que aparecerán en los dispositivos digitales a medida que superen las pantallas y retos, contando con el apoyo de la dinamizadora, que los guiará mediante pistas e indicaciones extra en caso de que lo necesiten. Al final del juego, los participantes podrán decidir con que acciones se comprometen para apoyar la Agenda 2030, dejarlo reflejado en el photocall de los ODS y ¡hacerse una foto de grupo de recuerdo!