Se aprueba el nuevo impuesto sobre los envases de plástico

22 abril, 2022 | Reflexiones,

¿Cómo se espera que el nuevo impuesto sobre los envases de plástico mejore el reciclaje y reduzca los residuos?

La recientemente aprobada Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, regula el impuesto sobre envases de plástico propuesto desde la Unión Europea (UE) en el marco del «Green Deal». Este impuesto permite a los países implementar penalizaciones económicas para aumentar la cantidad de plásticos que se reciclan al final de su vida útil.

A continuación, resumimos en qué consiste este impuesto, cómo se aplicará en Europa y en España y qué deben hacer las empresas para prepararse.

¿Qué es el impuesto sobre los envases de plástico de la UE?

El impuesto de envases de plástico de la UE se publicó en 2020 y abarca a todos los Estados miembro de la Unión Europea. En esencia, por cada kilogramo de residuos de plástico que no se reciclen al final de su vida útil, los Estados miembro deben contribuir con 0,80 euros (800 euros por tonelada). Con esta contribución, se espera recaudar entre 6.000 y 8.000 millones de euros que irían destinados al plan de recuperación NextGenerationEU. Cada Estado miembro debe cubrir estos costes a través del presupuesto nacional o delegarlos a la industria, como por ejemplo a través de:

  • Aplicación de un nuevo «impuesto sobre los plásticos» a los plásticos no reciclados
  • Integración con la política o los impuestos existentes
  • Un sistema de tasas adicionales que se sumaría a las medidas existentes (como la imposición del CO2, la responsabilidad ampliada del productor (RAP), el sistema de depósito, devolución y retorno y otras tasas/impuestos relacionados con los envases)
  • Otras medidas fiscales como la reducción de las subvenciones o las exenciones de impuestos y tasas utilizadas en ese país

Como algunos países ya tienen tasas e impuestos, estos podrían desviarse para pagar la tasa. Esto podría tener un efecto negativo, ya que podría desviar dinero de la industria de recogida, reciclaje y recuperación de plásticos.

Además de los envases alimentarios, el impuesto se aplica también a los envases textiles, de fertilizantes y productos agrícolas, de la construcción y de productos cosméticos y farmacéuticos. El cálculo de la tasa usará los datos de las empresas que utilizan envases de plástico y comercian con ellos en Europa, y si los Estados deciden aplicar un impuesto, también tendrá un coste directo para estas empresas. La base empleada para la atribución de las tasas nacionales está relacionada principalmente con el uso de envases domésticos, porque se dispone de muy pocos datos fiables sobre los envases de otras industrias de la UE. Esto significa que la aplicación de impuestos sobre las empresas no está del todo relacionada con los datos que se usa para el cálculo de la tasa.

En estos momentos, España, a través de la Ley 7/2022, e Italia, a través de un proyecto de legislación nacional, son los dos únicos Estados miembro de la UE que han desarrollado legislación nacional sobre este “impuesto sobre los envases de plástico”. Actualmente, se desconoce cuándo otros Estados miembro podrían adoptar una legislación similar, por lo que es importante estar atento a los cambios.

Se espera que el plan recaude 750.000 millones de euros, de los cuales unos 8.000 millones procederán del impuesto sobre los envases de plástico

¿Por qué ha adoptado la UE el impuesto sobre los envases de plástico?

En 2020, la UE dio a conocer un plan de recuperación que pretende ayudar a Europa a «reconstruirse» tras la pandemia de la Covid-19, con medidas para luchar contra el cambio climático y apoyar la economía circular. El impuesto sobre los envases de plástico forma parte de estas medidas y nace con el objetivo de reducir los residuos de este tipo. Los ingresos generados por el impuesto se destinarán al fondo de recuperación de Covid-19 de la UE, que apoyará a las empresas más afectadas de toda Europa por la pandemia de coronavirus. Se espera que el plan recaude 750.000 millones de euros, de los cuales unos 8.000 millones procederán del impuesto sobre los envases de plástico.

¿Cómo encaja este impuesto con las políticas existentes?

Aunque la tasa puede parecer otro «impuesto sobre el plástico», difiere de los impuestos de envasado relacionados con la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) establecidos en virtud de la Directiva sobre envases y residuos de envases. La RAP (Responsabilidad Ampliada del Productor) aumenta directamente la infraestructura de reciclaje e influye en el uso de material reciclado o en el diseño y uso de materiales para su reciclado. En cambio, el impuesto que plantea la UE, si no se aplica de forma correcta, tiene muy poco impacto en el mercado de materiales secundarios.

La implementación del impuesto a los plásticos  crea un «tirón o demanda del mercado» que alienta a las empresas a reducir sus envases.

El nuevo impuesto sobre los plásticos no reutilizables en España

España ha aprobado recientemente su propio impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2023. En la nueva Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que sustituye a la norma que se impuso en 2011, se canalizan los requerimientos de la nueva directiva europea.

Entre los requerimientos, España introduce un impuesto adicional sobre los envases de plástico de un solo uso, por el que el plástico no reciclado fabricado o importado en España estará sujeto a un impuesto de 0,45 euros/kg. En la memoria económica de la norma se estima que este nuevo impuesto pueda recaudar 723,9 millones de euros al año.

La Ley contempla las definiciones pertinentes y determina que la cantidad de plástico reciclado contenida en los productos sujetos al impuesto deberá ser certificada mediante una entidad acreditada para emitir certificación al amparo de la norma UNE-EN 15343:2008 o las normas que las sustituyan. En el supuesto de plástico reciclado químicamente, dicha cantidad se acreditará mediante el certificado emitido por la correspondiente entidad acreditada o habilitada a tales efectos.

Quedan exentos los envases de medicamentos, productos sanitarios, alimentos para usos médicos especiales, preparados para lactantes de uso hospitalario o residuos peligrosos de origen sanitario.

La implementación del impuesto a los plásticos de España o el Reino Unido es un buen ejemplo, ya que crea un «tirón o demanda del mercado» a nivel empresarial que alienta a las empresas a reducir sus envases, así como a aumentar el uso de plásticos reciclados en los envases. Esto crea un cambio en el comportamiento y promueve la demanda de materiales secundarios, lo que, por lo tanto, conduce a una mayor producción de plásticos reciclados y apoya el desarrollo y la financiación de infraestructura sostenible.

Es posible que se observen tasas diferentes, dependiendo de la cantidad que el Estado miembro tenga previsto financiar por sí mismo, dado que muchos Estados pueden introducir sus propios impuestos similares o reducir los plásticos de un solo uso para cumplir los objetivos de la UE.

¿Cómo están reaccionando hasta ahora otros estados miembro de la UE y Reino Unido?

Por el momento, algunos mercados han optado por cubrir los costes del Impuesto de Envasado de la UE a través de sus presupuestos nacionales, entre ellos Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo y Eslovaquia, mientras planean que las futuras tasas sean pagadas total o parcialmente por el sector privado. Estos países han anunciado planes de aplicación más detallados:

Italia tiene previsto aplicar una legislación similar en la que los envases de plástico de un solo uso tienen una tasa de impuesto de 0,45 euros/kg y lo pagan los fabricantes, vendedores, compradores o importadores. La aplicación de este impuesto sobre los plásticos se retrasa actualmente hasta 2023. Asimismo, es necesario definir la lista de artículos de un solo uso y/o los criterios para los plásticos reciclados antes de que pueda aplicarse con éxito.

Bélgica está estudiando la posibilidad de integrar el impuesto sobre el plástico en las tasas existentes de la RAP (Responsabilidad Ampliada del Productor), lo que podría ser una solución preferible para los países más pequeños. En estos casos resultaría demasiado costoso establecer una tasa o un sistema impositivo independiente si tenemos en cuenta sus ingresos anuales.

Alemania podría ser el siguiente país en avanzar en la financiación de la tasa por parte de los productores, a medida que se acuerden nuevas políticas entre la nueva dirección federal conjunta.

Reino Unido, a diferencia del impuesto de la UE, ha desarrollado un impuesto a los plásticos que penaliza el uso de envases de plástico con menos del 30% de contenido reciclado a partir de abril de 2022. El impuesto al plástico se cobrará £ 200 por tonelada (a partir del 1 de abril de 2022) solo en los envases que contengan menos del 30% de contenido reciclado (aunque se declarará todo el plástico, solo se cobrará una parte).

Las empresas deben mantenerse al día con el cambiante y complejo panorama que se desarrolla para garantizar el cumplimiento de la legislación. 

¿Qué deben hacer ahora las empresas?

El sector de la fabricación de plásticos, los fabricantes de productos y los importadores tendrán que estudiar detenidamente cómo se ven afectados sus productos y cuantificar el impacto del impuesto.

Es crucial seguir el progreso de la legislación, ya que el espacio sigue desarrollándose y cambiando, especialmente para aquellas empresas que fabrican, venden o importan productos envasados en plástico en varios países.

Si se aplican impuestos sobre el plástico, podrían tener un impacto significativo en la cadena de suministro, por lo que es crucial mitigar los costes, ya sea mediante el aumento del reciclaje y la recogida, el uso de plásticos reciclados o materiales no plásticos, o el replanteamiento de los envases en términos de circularidad y reutilización.

Es importante que las empresas que producen o suministran productos envasados en los mercados que están aplicando estos impuestos comprendan estas nuevas normativas en los distintos estados miembro de la UE y Reino Unido, y claro está, sus posibles variaciones.

Al evaluar que mercados se ven afectados, las empresas pueden empezar a presupuestar los posibles costes adicionales y revisar las formas de reducir los pagos, y también les permite mejorar la circularidad de sus productos y envases.

Para cumplir con las diferentes aplicaciones del impuesto en los estados miembro de la UE, las empresas necesitan una propuesta gestionada por una coordinación interna entre los equipos de finanzas, cumplimiento de producto, y los equipos encargados de los informes ambientales que puedan proveer de datos precisos. Las empresas deben comprender primero su responsabilidad desde la perspectiva de la oferta y los costes, antes de intentar interpretar las leyes nacionales o las escasas orientaciones que se han publicado hasta ahora.

Aunque la mayoría de las empresas dispondrán de algún sistema para calcular el volumen de plástico manipulado, no está claro si estos sistemas serán transferibles entre distintos países. Se espera que haya pruebas adicionales, una mayor comprensión de las fuentes de datos sobre envases y la interrogación de las metodologías para alinear las normas de información financiera y la de los sistemas actuales de cumplimiento de la Directiva sobre envases y residuos de envases.

A medida que los Estados miembros de la UE continúan desarrollando y actualizando sus planes para la aplicación del impuesto de envasado de la UE, las empresas deben mantenerse al día con el cambiante y complejo panorama que se desarrolla para garantizar su cumplimiento.

Un enfoque centrado en la producción de materiales tiene un alto potencial para impulsar el cambio dentro de los mercados.

¿Cuáles son las posibles repercusiones de la próxima regulación?

En esta fase de la implementación, no está claro si el impuesto sobre los envases financiado por el Estado puede dar lugar a cambios a gran escala hacia una economía circular, ni tampoco está muy claro cómo afectará a las empresas de toda la cadena de suministro de plásticos.

En última instancia, la tasa sobre el plástico y los impuestos asociados pretenden reducir la cantidad de residuos generados, aumentar la cantidad que se puede reciclar y mejorar la infraestructura de reciclaje. Sin embargo, la diversidad de enfoques en la aplicación de la tasa en toda Europa puede hacer que no tenga el impacto deseado en el mercado secundario de plásticos y en la infraestructura de reciclaje. La falta de armonización afectará a los plásticos que se consideran reciclables, al nivel de agregación y comercio de productos plásticos clasificados en toda Europa y a la aceptación de los residuos plásticos en las plantas de reciclaje para fabricar productos de alto valor.

Los impuestos que se centran en los plásticos de un solo uso, puede que se apliquen a materiales que ya están regulados por la Directiva de la UE sobre plásticos de un solo uso. Por lo tanto, los impuestos pueden no tener impacto, ya que se solapan con las prohibiciones ya exigidas.

Además, en el marco del impuesto sobre los envases de la UE, los pagos se basarán en los plásticos que no se reciclen según los datos medios de Eurostat por Estado miembro, que pueden pagarse a través de la fiscalidad general, lo que limita el impacto potencial sobre el uso y la eliminación real de los plásticos en los países.

Un enfoque centrado en la producción de materiales tiene un alto potencial para impulsar el cambio dentro de los mercados, sin embargo, queda por ver la eficacia de la aplicación de estos impuestos.

¿Cómo puede ayudar Anthesis Lavola?

Anthesis Lavola cuenta con un equipo de expertos en cumplimiento normativo que trabajan en el sector de los envases y los residuos que pueden proporcionar orientación y apoyo a las empresas que necesitan cumplir con la próxima legislación, incluyendo el nuevo impuesto sobre envases plásticos en España y el impuesto de envases de la UE.

Anthesis Lavola puede ofrecer una exploración del horizonte a través de los mercados globales para garantizar que las empresas estén preparadas para los cambios en la normativa. Los diferentes enfoques de las tasas RAP en toda Europa y la falta de armonización en la UE muestran un panorama poco claro y confuso sobre los requisitos que tienen que cumplir las empresas. El equipo de expertos de Anthesis Lavola puede ayudar a entenderlo mejor y a garantizar su cumplimiento.

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La necesidad de una normativa actualizada sobre residuos

6 octubre, 2021 | Reflexiones,

La contaminación provocada por los residuos que generamos es una problemática grave que tiene un impacto ecológico grande. Afecta a los acuíferos, a la atmósfera, a los océanos y a un gran número de especies. Y, en consecuencia, también nos afecta a los humanos.

La gran mayoría de nosotros ha visto las típicas imágenes de animales marinos con plásticos enredados en alguna parte del cuerpo o dentro del estómago. También hemos vistos vastas extensiones de agua con residuos flotando en la superficie. El alcance de los materiales tirados que usamos diariamente es tan gran que recientemente se han encontrado plásticos, envases y restos de ropa en la tercera fosa oceánica más profunda del planeta, a unos 1.000 metros de profundidad.

En tierra firme los impactos tampoco son desdeñables. La acumulación y degradación de los materiales en los vertederos obliga a tomar medidas para no dañar los entornos. Esto implica la necesidad de impermeabilizar el suelo bajo el vertedero para evitar que los líquidos resultantes de la descomposición de los residuos, los lixiviados, lleguen a contaminar las masas de agua cercanas a través de los acuíferos. Y no siempre se consigue.

Además, hay que tener en cuenta la emisión de gases de efecto invernadero. Según el documento “Càlcul de les emissions de GE derivades de la gestió dels residus municipals. Metodologia per a organitzacions”, de febrero de 2020 y elaborado por la Oficina Catalana del Cambio Climático y el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya, las emisiones derivadas del almacenaje de residuos en los vertederos correspondo al 77% de las emisiones generadas en la gestión de residuos. En general, este sector es responsable de un 6%, aproximadamente, de todas las emisiones en Cataluña.

Propuesta de ley de residuos para fomentar la economía circular

El pasado mes de mayo, el Gobierno español remitió el proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados para impulsar una economía circular y baja en carbono. Sin fecha aún para su aprobación, esta nueva ley quiere alinearse con las nuevas orientaciones y los nuevos objetivos en materia de residuos definidos por la Unión Europea, como el aumento de la tasa de reciclaje hasta un 65% de cada a 2035.

Uno de los principales objetivos de la propuesta de Ley y de la Unión Europea es el fomento de la economía circular. Actualmente la cantidad recursos necesario para producir los materiales que usamos habitualmente es muy grande y una forma de medir este fenómeno es el Día Mundial de la Sobrecapacidad de la Tierra: el día en que consumimos todos los recursos naturales que el planeta es capaz de regenerar en un año.

Desde 1970 esta fecha se ha ido adelantando: a nivel global, en 1997 se dio a finales de septiembre, mientras que en 2019 fue el 29 de julio. Para este 2021, teniendo en cuenta el efecto de la pandemia por la Covid-19, también ha sido el 29 de julio, a nivel global. Pero si nos fijamos en el caso de España, los cálculos de este 2021 indican que el Día de la Sobrecapacidad fue el 25 de mayo. Es decir, ya estamos usando los recursos naturales del año que viene desde hace cuatro meses. Esto implica que estamos usando 2,5 planetas Tierra para cubrir nuestras necesidades durante 2021. Solo en España.

Y las previsiones globales indican que, de cara a 2025, necesitaremos en todo el mundo tres planetas para mantener el ritmo de producción y consumo. Obviamente se trata de un ritmo insostenible para la Tierra y para nosotros: los recursos son finitos y el impacto del cambio climático aún puede limitar más el acceso a los recursos.

Fomento del uso sostenible de los recursos

Dejando de lado la economía circular, la nueva ley de residuos también quiere restringir los plásticos de un solo uso, fomentar la prevención en la generación de residuos, aumentar la tasa de recogida selectiva y reciclaje, incentivar el consumo de agua no envasada en la hostelería y la restauración, implementar instrumentos económicos e incentivos, aplicar la responsabilidad ampliada del productor y mantener la regulación de los suelos contaminados.

El uso sostenible de los recursos y la prevención en la generación de residuos son dos formas muy importantes para conseguir convertirnos en sociedades sostenibles con nuestro entorno. Si no cambiamos la relación que tenemos con el planeta y la forma de elaborar los materiales necesarios para vivir, los impactos que generamos se irán agravando y tendrán consecuencias nefastas. Y estas nos afectarán tanto a nosotros como al resto de especies existentes en la Tierra.

Entre todas las personas podemos conseguir cambiar los hábitos que tenemos y asegurar un futuro mejor. Un futuro que sea sostenible a todos los niveles y que permita una convivencia correcta con el entorno que nos rodea y del que dependemos.