Implementación de la capacidad de reparación para los fabricantes de productos electrónicos

9 febrero, 2022 | Reflexiones,

¿Qué es la capacidad de reparación y por qué es necesaria?

La capacidad de reparación (o reparabilidad) es una forma de medir la capacidad de los consumidores para reparar y mantener sus productos. En el caso del sector de la electrónica, esto puede incluir la capacidad de desmontar el dispositivo y sustituir y mejorar las piezas, así como el acceso a la información que les permita hacerlo. Este concepto está ganando adeptos en todo el mundo como forma fundamental de prolongar la vida útil de los productos y crear modelos de negocio más circulares. 

Muchos productos electrónicos de consumo, como los ordenadores y los portátiles, están experimentando un acortamiento de la vida útil por culpa de obstáculos como la imposibilidad de actualizar tecnología antigua. Si le sumamos el constante lanzamiento de tecnología nueva y mejorada, se anima a los consumidores a sustituir los dispositivos con frecuencia, como los teléfonos móviles, que se suelen cambiar cada dos años. Solo en el España se calcula que cada año se eliminan 1 millón de toneladas de residuos electrónicos. En este contexto, la capacidad de reparación podría reducir drásticamente esta cifra. 

Factores legislativos 

Las políticas y la legislación actuales que impulsan la capacidad de reparación son las siguientes: 

  • El Plan de Acción de Economía Circular de la UE incorpora la mejora del ciclo de vida de los productos.
  • La Directiva de la UE sobre diseño ecológico incorpora la eficiencia energética. 
  • La Directiva de la UE sobre Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) incluye responsabilidades en materia de residuos y el fin de vida útil. 
  • En Estados Unidos, la legislación estatal exige a los fabricantes de productos electrónicos que garanticen que los consumidores y los centros de reparación dispongan de la información adecuada para poder reparar los productos.

¿Cuáles son los aspectos clave para aumentar la capacidad de reparación de los productos electrónicos?

Dado que en Europa algunos productos electrónicos solo alcanzan tasas de reutilización del 2-3%, los consumidores y las ONG exigen cada vez más que los fabricantes cambien sus modelos de negocio para aumentar la capacidad de reparación.  

Esta tendencia también se impulsa por los gobiernos aplicando legislación específica a las empresas, como el Plan de Acción de Economía Circular de la Unión Europea (UE), que establece que la UE trabajará para establecer una nueva legislación sobre el «derecho a la reparación» y considerará nuevos derechos para los consumidores en torno al acceso a la reparación, las piezas de repuesto y los servicios de actualización. El Reino Unido también introdujo una ley sobre el derecho a la reparación en julio de 2021, y el espacio legislativo sigue desarrollándose en otros países, como la regulación del Índice de Reparabilidad de aprobado en Francia y ya anunciado para España, que tiene como objetivo lograr un índice de reparación del 60% para los productos eléctricos y electrónicos.  Esta legislación supone una oportunidad inexplorada para cambiar la forma en que se fabrican, suministran y recuperan los productos.  

Cumplir los futuros requerimientos de las nuevas regulaciones se convertirá en un requisito previo para vender productos en estas regiones, y es probable que se desarrollen políticas similares en otros países.  Los requisitos para un correcto cumplimiento del ciclo de vida de los desechos en la industria ya demuestran la capacidad de la legislación para impulsar a los fabricantes a responsabilizarse de su impacto medioambiental. 

¿Cuáles son los retos de aplicar la capacidad de reparación?

La reparación de productos conlleva algunos retos, entre los que se incluyen: 

  • Seguridad: Garantizar la seguridad de las reparaciones y actualizaciones es un reto clave, y es necesario gestionar los riesgos.
  • Obsolescencia: a medida que la tecnología avanza y las empresas progresan, los productos se quedan obsoletos, lo que significa que los productos antiguos se sustituyen por versiones nuevas y los consumidores no pueden actualizar los productos que se han quedado anticuados. Como consecuencia,  deben substituirlos por nueva tecnología y nuevo software.
  • Seguridad de datos: los terceros deben disponer de soluciones sólidas y de gobierno para gestionar el riesgo que la capacidad de reparación supone en relación con los datos almacenados en los dispositivos.
  • Capacidad: los equipos tecnológicos son complejos y las reparaciones importantes requieren conocimientos especializados que a menudo solo pueden llevar a cabo especialistas autorizados
  • Inventario: la necesidad de tener un amplio inventario de piezas de repuesto y la gestión de las existencias pueden ser un factor disuasorio para los fabricantes y los minoristas.
  • Propiedad intelectual: un mayor número de dispositivos reparables puede poner en peligro diseños confidenciales y afectar a la innovación.
  • Sostenibilidad:  Prolongar la vida útil de los productos puede tener un impacto general negativo, ya que mantener grandes gamas de piezas redundantes resulta caro si se infrautilizan, la gestión de las devoluciones de piezas de repuesto puede inflar la huella logística y la eficiencia energética de la tecnología antigua puede ser inferior a la de los nuevos equivalentes.
  • Demanda del mercado secundario: cuando los productos estén preparados para reparar, es necesario que los consumidores confíen y acepten la compra de productos electrónicos usados de segunda mano.

Las empresas pueden beneficiarse de: 

  • Mayor fidelidad del cliente 
  • Mejor asociación y colaboración
  • Mejores credenciales de inversión 
  • Acceso a nuevos modelos de negocio
  • Contribución hacia el Net Zero y otros objetivos de sostenibilidad 

¿Cuáles son los beneficios? 

El interés por la sostenibilidad es el motor del cambio, pero debe gestionarse correctamente para que encaje con los objetivos empresariales más amplios. Avanzar hacia productos más reparables permite a las empresas beneficiarse de: 

  • Aumento de la fidelidad de los clientes: la adopción de la capacidad de reparación y las actualizaciones de los productos existentes permitirán a las marcas y a los fabricantes fidelizar a sus clientes. El recorrido de productos circulares implica más puntos de contacto con el cliente, como las tiendas de reparación y reutilización y una mayor inversión personal en el producto. 
  • Mayor asociación y colaboración: asociaciones con los proveedores y los clientes pueden dar lugar a beneficios comerciales y medioambientales a lo largo de toda la cadena de suministro. Darse cuenta de los beneficios de acuerdos más estrechos y de mayor colaboración puede crear una mayor seguridad y, por tanto, soluciones más rentables, como acuerdos de contratos más largos con redes más estrechas de socios de confianza. 
  • Mejora de las credenciales de inversión: a medida que el impacto medioambiental de las empresas se convierte en un indicador clave para los inversores, medido basándonos en métricas de rendimiento sostenible, las empresas que pueden mejorar su impacto medioambiental pueden beneficiarse de un mayor respaldo financiero.
  • Acceso a nuevos modelos de negocio –la incorporación de una mayor capacidad de reparación de los productos electrónicos de consumo favorece el desarrollo de nuevos modelos de negocio circulares, como el alquiler, dispositivo como servicio, planes de mejora, venta de piezas y módulos, reventa de productos clasificados y planes de mantenimiento. De esta forma, se abren nuevos recorridos para los productos.
  • Contribución a la neutralidad de carbono (Net Zero) y otros objetivos de sostenibilidad: la aplicación de modelos de negocio más circulares puede ayudar a los fabricantes a reducir las emisiones de alcance 3 y avanzar hacia el objetivo de cero emisiones netas.

¿Cómo pueden las empresas aumentar su capacidad de reparación?

Las estrategias de reutilización y reparación pueden utilizarse para cambiar las pautas de producción y consumo, poniendo de relieve las ventajas de las elecciones de material y diseño para prolongar la vida útil de los distintos productos. 

Sin embargo, existe la oportunidad de ir un paso más lejos de los requisitos definidos por la próxima normativa, ampliando la fase de uso de los productos mediante la reparación, el reacondicionamiento y la reutilización, antes de su eliminación responsable al final de su vida útil. Las empresas se enfrentan al reto de replantear el utillaje de las piezas y el inventario de existencias, la gestión del suministro y la eficiencia del diseño, para crear un producto rediseñado de calidad y seguro para el consumidor. 

Los modelos de negocio y las cadenas de suministro alternativos también figuran como una oportunidad que aún no se ha aprovechado del todo. Existen varios modelos de negocio circulares que promueven la reutilización y la reparación como parte del uso normal de los productos electrónicos, por ejemplo, mediante modelos de alquiler. 

Incorporar nuevas tecnologías, nuevos modelos de negocio y una economía linear a una cadena de suministro tradicional va a ser todo un reto, así que es necesario para las empresas y los proveedores realizar un enfoque holístico y colaborativo. 

¿Cómo puede ayudar Anthesis?

Anthesis tiene una amplia experiencia en el apoyo a las empresas para que se adapten a la legislación y apliquen la capacidad de reparación en las prácticas empresariales, incluyendo: 

  • Navegar por la política global y los mercados a medida que estos se desarrollan a gran velocidad a través de iniciativas voluntarias y obligatorias.
  • Comprender los valores del producto y del negocio, diseñar propuestas y conceptos de modelos de negocio, y aplicarlos con las colaboraciones y asociaciones adecuadas, ofreciendo valor añadido y experiencia.
  • Gestionar y medir el cambio para dar vida tanto a la historia como a las métricas mediante soluciones digitales y mensajes dirigidos a las partes interesadas. 

Ponte en contacto con nosotros a través del siguiente formulario para saber cómo podría beneficiarse tu empresa con el aumento de la capacidad de reparación de sus productos. 

Contacta con nosotros

Estaremos encantados de ponernos a vuestra disposición

Además de nuestras oficinas en España, Colombia y Andorra, Anthesis Group tiene oficinas en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Irlanda, Italia, Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Bélgica, Sudáfrica, Brasil, China, Filipinas y Oriente Medio.

Sedes

Oficinas Anthesis Lavola
España Colombia Andorra
América del Norte
EEUU Canadá
Asia-Pacífico
Filipinas China
América Latina
Brasil
Oriente Medio
Emiratos Árabes Unidos
África
Sudáfrica