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El precio del petróleo acaba de demostrar, una vez más, por qué la energía es un factor estratégico para las empresas. El Brent, uno de los principales referentes del mercado internacional, promedió alrededor de US$117 por barril en abril de 2026. Para junio, el promedio había caído hasta US$85: unos US$32 menos por barril, una reducción cercana al 27% en apenas dos meses.
La caída estuvo relacionada, entre otros factores, con la recuperación de los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz y una expectativa de mayor oferta global. Pero el mercado energético volvió a mostrar su volatilidad en agosto: el Brent llegó a subir 5% en una sola jornada, hasta US$87,72, ante nuevas tensiones geopolíticas y dudas sobre la normalización de los flujos por esta ruta estratégica.
¿Qué tan preparada está su organización para operar cuando el precio de la energía vuelva a cambiar?
Para una empresa con una flota de vehículos, una operación industrial intensiva en energía o una cadena logística importante, una variación en los precios puede modificar costos, presupuestos y decisiones de inversión.
Pero también puede revelar algo más importante: el nivel de dependencia que tiene la organización frente a una fuente de energía y a un mercado volátil.
La transición energética también es gestión del riesgo
La transición energética suele asociarse con la reducción de emisiones. Sin embargo, también puede analizarse desde una perspectiva de competitividad y resiliencia.
Mejorar la eficiencia energética, electrificar procesos, diversificar fuentes de energía, incorporar generación renovable o gestionar de manera inteligente el consumo puede ayudar a reducir emisiones, pero también a disminuir la exposición de una organización frente a cambios en los mercados energéticos.
La transición energética no busca que las empresas consuman menos energía. Busca que dependan menos de la incertidumbre.
Esto cambia la conversación. La pregunta deja de ser únicamente cuánto cuesta implementar una determinada tecnología y pasa a ser cuánto puede aportar esa decisión a la eficiencia, la resiliencia, la reducción de emisiones y la capacidad de planear a largo plazo.
Para decidir, primero hay que entender ¿Hace falta información?
Ninguna empresa debería tomar decisiones de transición energética basándose únicamente en una tendencia o en el precio actual del petróleo.
¿Cuánta energía consume realmente la operación? ¿Dónde están los mayores consumos? ¿Qué procesos tienen mayor potencial de eficiencia? ¿Qué emisiones genera cada actividad? ¿Cómo cambiaría el desempeño de la organización bajo distintos escenarios de precios?
Responder estas preguntas requiere datos confiables, pero también conocimiento para interpretarlos.
Tecnología + conocimiento para convertir incertidumbre en decisiones
Las organizaciones necesitan cada vez más capacidad para gestionar información ambiental, energética y de desempeño, identificar patrones, construir escenarios y hacer seguimiento a los resultados.
Anthesis Intelligence aporta la tecnología para gestionar y analizar información de sostenibilidad y desempeño. Pero los datos, por sí solos, no toman decisiones, necesitan contexto.
Por eso, Anthesis combina tecnología con el conocimiento de más de 1.400 expertos en sostenibilidad alrededor del mundo, para ayudar a las organizaciones a interpretar información, evaluar escenarios y conectar sus decisiones de sostenibilidad con los objetivos del negocio.
La pregunta deja de ser simplemente:
“¿Qué está pasando con el precio de la energía?”
Y pasa a ser:
“¿Dónde está nuestra exposición y qué podemos cambiar y qué impacto tendría hacerlo?”
Porque la transición energética no consiste simplemente en cambiar de combustible. Consiste en entender las dependencias, anticipar escenarios y tomar decisiones que hagan a las organizaciones más competitivas y resilientes.
Los precios de la energía seguirán cambiando, pero la diferencia estará en aquellas organizaciones que no solo reaccionen al próximo cambio, sino que tengan la información y el conocimiento necesarios para prepararse.
Anthesis, Transformamos información en decisiones que impulsan el desempeño sostenible.
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