Contenidos
- El problema de los datos
- Integrar la cadena de suministro
- Una oportunidad estratégica
- Cómo puede ayudar Anthesis
- Contáctanos
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Muchas empresas han avanzado significativamente en la medición y gestión de sus emisiones de Alcance 1 y 2, pero el verdadero desafío reside en el Alcance 3. Estas emisiones se generan fuera del control directo de la organización y dependen de múltiples actores externos, especialmente proveedores y clientes. Como resultado, su medición es más compleja y requiere nuevos procesos de recopilación de datos y colaboración a lo largo de toda la cadena de valor.
A pesar de esta complejidad, el Alcance 3 puede representar hasta el 90% de su huella de carbono total. Esto significa que la mayor parte del impacto climático de una empresa no está en sus propias instalaciones, sino en su ecosistema de proveedores, productos y clientes.
En este artículo, aprofundizaremos en la importancia de obtener información real de los proveedores para elaborar planes de descarbonización eficientes y personalizados que realmente marquen la diferencia.
El problema de los datos: estimaciones que ya no son suficientes
Para poder calcular las emisiones de Alcance 3, muchas organizaciones han recurrido tradicionalmente a metodologías basadas en estimaciones. El enfoque más común consiste en utilizar datos económicos (como el volumen de compras a proveedores o el gasto en determinadas categorías) y aplicar factores de emisión promedio procedentes de bases de datos sectoriales reconocidas, como las desarrolladas en el marco del Greenhouse Gas Protocol.
Este método, conocido como cálculo basado en factores económicos (input-output), permite a las empresas obtener una primera aproximación de su huella de carbono de forma relativamente rápida, especialmente cuando no disponen de información específica de sus proveedores. Es un primer paso útil para identificar las principales fuentes de impacto y establecer una línea base.
Sin embargo, este tipo de estimaciones no refleja cambios reales en las emisiones, sino variaciones en el gasto. Como consecuencia, resulta difícil evaluar el impacto de las acciones de reducción o tomar decisiones estratégicas fundamentadas. Dos proveedores que suministran el mismo producto pueden tener impactos climáticos muy distintos, pero el modelo basado en gasto asigna el mismo nivel de emisiones a ambos. De esta manera, si una empresa cambia a un proveedor más eficiente o si un proveedor reduce sus emisiones, estas mejoras pueden no reflejarse en el cálculo.
Conocer los datos primarios reales de cada proveedor permite entender la situación concreta en la que se encuentra y su verdadero impacto ambiental. Con esta información, es más fácil construir soluciones de reducción de emisiones más eficientes y personalizadas, soluciones que realmente marquen la diferencia entre descarbonizar y no descarbonizar.
Cómo integrar a la cadena de suministro en la estrategia climática
Para desarrollar información real y útil, la clave es que las organizaciones pasen de estimaciones genéricas a datos reales proporcionados directamente por sus proveedores. Esto implica transformar la relación tradicional cliente-proveedor hacia un modelo de colaboración basado en la transparencia climática. Elaborar una metodología basada en datos y no en estimaciones.
En la práctica, esto se traduce en varias acciones clave:
- Medir y comprender el Alcance 3: Las organizaciones deben identificar las categorías más relevantes de emisiones dentro de su cadena de valor y priorizar aquellas con mayor impacto.
- Solicitar información climática a los proveedores: Es fundamental empezar a recopilar datos primarios de los proveedores para poder mejorar progresivamente en la precisión de los cálculos y facilitar la toma de decisiones. Este proceso permite mejorar progresivamente la precisión de los cálculos y medir el progreso real hacia los objetivos climáticos definidos.
- Integrar el carbono como un criterio de decisión: La gestión de las emisiones debe formar parte de los procesos de compra, evaluación y selección de proveedores, al mismo nivel que otros criterios estratégicos.
- Impulsar la mejora continua en la cadena de suministro: Más allá de solicitar datos, las empresas tienen la capacidad de influir positivamente en su ecosistema, fomentando la adopción de buenas prácticas y acompañando a sus proveedores en su transición.
Una oportunidad estratégica para proveedores
La gestión del Alcance 3 no es solo una obligación para las grandes organizaciones. También representa una oportunidad para los proveedores, que pueden diferenciarse en el mercado ofreciendo información transparente sobre su huella de carbono y sus planes de reducción.
Por ello, los proveedores deben asumir un rol activo, desarrollando las capacidades necesarias para medir y gestionar su impacto ambiental. Esta responsabilidad implica:
- Proporcionar información fiable a sus clientes: Los proveedores deben ser capaces de responder a las solicitudes de información climática de forma estructurada, transparente y consistente. Esta información se está convirtiendo en un requisito habitual en cuestionarios de proveedores, licitaciones y procesos de homologación.
- Implementar acciones de reducción: La medición debe ir acompañada de un compromiso con la mejora. La reducción del consumo energético, la electrificación de procesos o el uso de energías renovables son algunas de las acciones que pueden generar beneficios tanto ambientales como económicos.
- Prepararse para un entorno empresarial más exigente: La capacidad de medir y gestionar las emisiones será, cada vez más, un requisito básico para competir en el mercado. Los proveedores que no desarrollen estas capacidades corren el riesgo de quedar rezagados frente a competidores más preparados.
Cada vez más empresas están incorporando criterios climáticos en sus decisiones de compra, lo que convierte la gestión del carbono en un factor competitivo clave.
La solución de Anthesis al reto del Alcance 3
Abordar el reto del Alcance 3 requiere algo más que herramientas puntuales o cálculos aislados. Las organizaciones necesitan soluciones que les permitan avanzar de forma estructurada, adaptándose a su nivel de madurez y evolucionando a medida que aumentan las exigencias regulatorias y del mercado.
En este contexto, Anthesis ha desarrollado una solución específica de Alcance 3 que combina el conocimiento experto en sostenibilidad con herramientas digitales avanzadas, ofreciendo un enfoque integral y adaptable a las necesidades de cada organización.
Este modelo se basa en la integración de dos elementos clave. Por un lado, un equipo de consultores especializados con amplia experiencia en áreas como el cálculo de emisiones según el Greenhouse Gas Protocol, el análisis de ciclo de vida, la descarbonización y la implicación de proveedores. Por otro, un conjunto completo de soluciones digitales diseñadas específicamente para facilitar la recopilación de datos, mejorar la calidad de la información y permitir un seguimiento continuo del desempeño climático.
La combinación de asesoramiento experto y soluciones digitales permite a las empresas:
- Calcular su huella de carbono de Alcance 3 con mayor precisión.
- Recopilar y gestionar datos primarios de proveedores de forma eficiente.
- Identificar las principales fuentes de emisiones y priorizar acciones.
- Definir estrategias de descarbonización realistas y alineadas con sus objetivos.
- Dar respuesta a los requisitos regulatorios y a las expectativas de clientes e inversores.
Las soluciones de Anthesis están diseñadas para acompañar a las empresas en todas las fases de su transición, desde los primeros cálculos hasta la integración completa del carbono en su estrategia empresarial. Anthesis puede acompañar a sus clientes en este proceso, combinando tecnología y experiencia para convertir la sostenibilidad en una ventaja estratégica real.
Ponte en contacto con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte a alcanzar tus objetivos de sostenibilidad.